Sayulita se asienta en el territorio ancestral de los Huicholes (Wixáritari), uno de los pueblos indígenas más notables de México, famosos por su arte en chaquira Nierika y su vibrante cultura espiritual. Los españoles colonizaron la costa de Nayarit en el siglo XVI, convirtiendo los pueblos pesqueros en escalas del comercio a lo largo de la ruta del Pacífico hacia Acapulco.
Durante siglos, Sayulita permaneció como un pequeño pueblo pesquero aislado, accesible solo en barco o por un camino de tierra hasta la construcción de la Carretera 200 en los años 70. Esta carretera lo cambió todo: surfistas estadounidenses comenzaron a explorar la costa y descubrieron las perfectas olas de Sayulita — una playa en forma de media luna con un beach break consistente ideal para principiantes y un point break izquierdo en La Punta para surfistas experimentados.
En los años 90-2000, el boca a boca en la comunidad surf y el movimiento de retiros de yoga transformaron Sayulita en un destino mundial. El pueblo mantuvo sin embargo su carácter auténtico, resistiendo el desarrollo masivo que afectó a otros destinos mexicanos. Hoy, Sayulita es un equilibrio único entre pueblo mexicano auténtico y comunidad internacional de surf y bienestar.